Mediación Penal

La Mediación Penal permite que las partes implicadas en un delito, es decir, tanto la víctima como el agresor, sean los protagonistas a la hora de resolver el conflicto. Es una alternativa de resolución de conflictos promovida por los Juzgados, que permite la restauración de los daños causados y que se alcancen acuerdos que satisfagan a ambas partes. La restauración del daño causado resulta de gran ayuda a ambas partes, ya que la víctima realmente siente que la otra parte se arrepiente de lo acontecido y que lo manifiesta públicamente, mientras que el causante de la falta o el delito siente que tiene la oportunidad de arrepentirse y explicar el motivo por el que actuó de una determinada manera. En ningún caso la Mediación sustituye la sentencia judicial, por lo que independientemente de si se inicia un proceso de Mediación o no, la vía judicial continuará su camino.